Yo,tú y la industria discográfica
Pues en esas estamos. En grabar un disco, editarlo, distribuirlo, promocionarlo y que la gente lo compre. Les guste, y vayan a un concierto del músico que lo ha realizado.
Las ecuaciones tienen constantes y variables, pero muy a menudo la sucesión de hechos naturales que mencionamos se ven sujetas a elementos que son a su vez constantes y variables.
Primero el partir de la denominación común y asumida por todos de los participantes. Esta vez nos centraremos en uno de los dos factores principales que intervienen en el proceso de creación de la música. Si el primero convendremos que es el músico (naturaleza que iremos descubriendo más adelante). El otro elemento principal es el público (escuchamos ondas, vibraciones que reberberan en nuestro cerebro, sensaciones al fin, eso sería una definición de música). Interesante sería descubrir la naturaleza de ese público, tanto individual de los sujetos que componen la masa, como de masa en si.
Jose Antonio y yo, crecimos en los ´80 y llegamos a adultos en los ´90, nosotro íbamos a las tiendas de discos. Tocábamos los discos sopesábamos nuestra elección, y al final decidíamos qué llevarnos a casa. Hoy no hace falta ir a una tienda para comprar un disco, hoy, una minoría continúa en las tiendas pero es que además de ir a comprar, algunas tiendas se han convertido en punto de encuentro para charlar un rato y compartir experiencias de todo tipo en torno a los universos musicales y alrededores de la música.
Otro factor importantísimo para comprar un disco era que el original superaba de largo a la copia. Nos educamos en el formato vinilo, de ´45rpm, o el lp a ´33rpm. Con singles, maxisingles
ep, etc. etc. como mucho nuestra copia de seguridad era el cassete, sobre todo para escuchar en el coche pero tenía grandes desventajas, solo algunos conseguían el no tener que correr la cinta de un lado para otro para escuchar una canción en concreto. La duración de estas cintas era de 45 minutos, 60´ y 90´, en esta últimas metíamos dos lp ( long play), uno en la cara A y otro en la cara B.
Hoy, veinte años más tarde, el uso del vinilo es minoritario, la cassette desde la aparición del reproductor de cd para coches ha corrido la misma suerte del vinilo, (excepto para un caso especial y es que si quieres ver una película en un reprodutor dvd/divx portátil y escucharlo en los altavoces del coche, existe un adaptador de audio para la cintas de coches que no puedes usar si tienes reproductor de cd), esto confirma que el formato cinta es de los más longevos y con capacidad de adaptación. Incluso el cargador de cd retrocede ante el reproductor cd/mp3.
Otra realidad son las diferencias acortadas entre original y copia, entre un cd original y la copia, exceptuando el precio. En la era pre-clonación hemos empezado por mejorar la copia de los objetos.


